Subasta Histórica: ¡El Primer Coche de F1 Ganador de Michael Schumacher Se Vende por Más de 5 Millones de Euros!
En una impresionante exhibición de la historia del automovilismo, el innovador primer coche de Fórmula 1 ganador de Michael Schumacher, el icónico Benetton B192, acaba de romper récords de subasta, vendiéndose por la asombrosa cifra de 5,082,000 euros en Broad Arrow Auctions. Esta legendaria máquina, inicialmente valorada en la increíble suma de 8.5 millones de euros, ha dejado a los aficionados y coleccionistas de carreras asombrados, ya que marca un momento crucial en la historia de la F1.
Este impresionante vehículo, que catapultó a Schumacher a los anales de la historia de las carreras durante el Gran Premio de Bélgica de 1992 en el traicionero Spa-Francorchamps, simboliza el amanecer de una nueva era. Con el as alemán al volante y en pareja con Martin Brundle, el B192 no solo logró la victoria, sino que también encendió una carrera que culminaría con Schumacher coronado con siete campeonatos mundiales de pilotos. “Realmente no puedo describirlo, quiero decir que es algo loco”, exclamó Schumacher después de su triunfo histórico, una emoción encapsulada en un conmovedor video publicado por la casa de subastas.
El Benetton B192, magistralmente diseñado por el brillante Rory Byrne, emergió como un formidable competidor contra gigantes como Williams y McLaren. Fue una clásica historia de desvalido, con el coche construido para desafiar a los titanes del deporte, liderados por figuras legendarias como Flavio Briatore y Ross Brawn. Como señaló la casa de subastas de manera conmovedora, “Aquí se encuentra el Benetton B192. El modesto forastero, el desvalido, un coche construido para desafiar a los gigantes.”
En Spa-Francorchamps, en medio de las notorias condiciones climáticas que definen esta legendaria pista, el B192 llevó a Schumacher a su primer éxito definitorio. Con su elegante carrocería de fibra de carbono que alberga un rugiente motor V8 de 3.5 litros, produciendo entre 660 y 680 caballos de fuerza, este coche fue una verdadera maravilla de la ingeniería. El rugido del motor creció durante 44 vueltas y 300 km, mientras Schumacher navegaba hábilmente la transmisión manual, mostrando su habilidad y precisión inigualables.
En total, el B192 acumuló un impresionante récord de 11 podios, incluida esa inolvidable victoria y dos vueltas más rápidas, con contribuciones tanto de Schumacher como de Brundle. La distintiva librea amarilla y verde del coche permanece grabada en la memoria de los entusiastas de las carreras, un vibrante testimonio de la feroz competencia de principios de los años 90.
Al reflexionar sobre esta monumental venta, está claro que el Benetton B192 no es solo una pieza de maquinaria de carreras; es un artefacto venerado que anuncia el comienzo del legendario viaje de Michael Schumacher, un viaje que redefiniría el deporte y lo elevaría a alturas sin precedentes. El tiempo puede avanzar, y los campeones pueden surgir y caer, pero la historia de este notable coche y su piloto resonará para siempre en los ecos de la historia del automovilismo. El primer paso en el camino hacia siete sigue siendo un faro de excelencia, y las leyendas, de hecho, perduran.








