NASCAR EN TURBULENCIA: EL COMISIONADO STEVE PHELPS RENUNCIA MIENTRAS SE DESARROLLA EL DRAMA EN EL GARAGE
En un giro sorprendente de los acontecimientos que ha enviado ondas de choque a través del mundo del automovilismo, Steve Phelps, el primer Comisionado de NASCAR, ha anunciado su renuncia efectiva el 31 de enero de 2026. Phelps, quien asumió el cargo en marzo de 2025 tras una exitosa gestión como presidente desde 2018, dejará un legado lleno tanto de desafíos sin precedentes como de hitos notables.
La salida de Phelps marca un cambio significativo para NASCAR, ya que la organización ha decidido no reemplazar el cargo de Comisionado de inmediato. En su lugar, las responsabilidades se distribuirán entre los ejecutivos existentes, lo que plantea preguntas sobre la continuidad del liderazgo en un deporte que prospera gracias al espíritu competitivo y la participación de los aficionados.
En una emotiva declaración, Phelps expresó: «Como aficionado a las carreras de toda la vida, me llena de inmenso orgullo haber servido como el primer Comisionado de NASCAR y haber guiado nuestro gran deporte a través de tantos desafíos, oportunidades y primicias increíbles durante mis 20 años». Reconoció la inquebrantable pasión de los aficionados de NASCAR y la dedicación de los equipos y socios, subrayando la naturaleza colaborativa del deporte. Phelps agradeció a la familia France y a sus colegas por su apoyo, describiendo su tiempo en el cargo como «transformador».
Sin embargo, su renuncia llega en medio de una controversia que ha oscurecido su liderazgo. Phelps ha enfrentado críticas crecientes, particularmente tras los comentarios inflamatorios realizados durante la polémica demanda antimonopolio 23XI/FRM contra NASCAR. En documentos desclasificados impactantes, Phelps describió al veterano propietario de equipo Richard Childress como un «tonto redneck», desatando una tormenta de reacciones adversas. La repercusión fue rápida y severa, con el CEO de Bass Pro Shops, Johnny Morris, escribiendo una carta contundente defendiendo a Childress y sugiriendo la necesaria salida de Phelps de la organización.
A medida que NASCAR se prepara para un nuevo capítulo sin su Comisionado, la comunidad de los deportes de motor se queda lidiando con las implicaciones de este vacío de liderazgo. ¿Serán suficientes las responsabilidades compartidas entre los ejecutivos actuales, o esta decisión conducirá a más discordia en un entorno ya fracturado? La respuesta de los aficionados, equipos y socios aún está por verse mientras NASCAR navega por estas aguas inciertas.
La salida de Steve Phelps no solo señala el fin de una era, sino que también plantea preguntas críticas sobre la dirección futura de NASCAR. Con la temporada 2026 asomando en el horizonte, el deporte debe unir a sus interesados para asegurar que siga siendo una potencia en el mundo de las carreras. El momento de cambio es ahora, y los ojos del mundo del automovilismo están firmemente fijos en cómo NASCAR responderá a este cambio sísmico en el liderazgo.








