Entre 1961 y 1980, el vehículo conocido como el Scout fue fabricado por la marca del mismo nombre, concebido originalmente como un competidor del Jeep CJ (1945-1986), y un precursor de SUVs icónicos como el Ford Bronco, Chevrolet Blazer o Jeep Cherokee. En 2021, la empresa estadounidense con sede en Fort Wayne, Indiana, vendió los derechos para usar el nombre del automóvil al Grupo VW, que reintrodujo la marca en el mercado en 2022, con la ambición de diseñar, desarrollar, producir y vender vehículos 100% eléctricos al otro lado del Atlántico.
Los dos primeros prototipos, un SUV y una pickup, llamados Traveller y Terra, respectivamente, fueron presentados en 2024, y los alemanes prometen introducirlos en el mercado norteamericano para 2028. Según la agencia Reuters, citando a Scott Keogh, CEO de Scout Motors Inc., ya se han realizado alrededor de 160,000 pedidos, sin especificar si el número se refiere a un solo modelo o a ambos.
Originalmente, el conglomerado alemán anunció a Scout como una marca 100% eléctrica, pero el mercado norteamericano ha cambiado significativamente en tres años, y posteriormente, los alemanes decidieron que la línea de productos también incluiría trenes motrices híbridos con extensores de rango, en los que el motor de combustión interna genera la energía que la batería, a su vez, suministra a los motores eléctricos que impulsan las ruedas. Y, según la misma noticia, el 87% de los pedidos son para versiones impulsadas por este tipo de tren motriz.
Muchos detalles técnicos aún no se conocen, pero se sabe que las versiones eléctricas tendrán autonomías alrededor de 560 km, mientras que aquellas equipadas con extensores de autonomía podrán cubrir distancias (mucho) mayores: se promete más de 800 km. Scout presentó el Traveller en Autostadt en Wolfsburg, Alemania, el año pasado, pero Europa actualmente no aparece en los planes de la marca estadounidense.












