A pesar de su rendimiento estelar en climas más fríos durante la temporada 2024, Mercedes ha experimentado una alarmante caída en la dominancia durante las pruebas de pretemporada de F1 2025 en Bahréin, una región que actualmente está experimentando un clima inusualmente frío. El jefe del equipo, Toto Wolff, ha expresado su preocupación por estos resultados inesperados, insinuando la complejidad de las variables en juego.
En el pasado, Mercedes demostró una destreza excepcional en temperaturas más bajas, superando a los competidores en carreras celebradas en Las Vegas, Spa y Silverstone durante 2024. Este éxito creó la presunción de que el equipo sobresaldría en las condiciones actuales en Bahréin. Sin embargo, estas expectativas se han desvanecido con las luchas observables del equipo durante el segundo día de pruebas, donde Russell y Antonelli cayeron a la cuarta y quinta posición respectivamente.
Si bien las pruebas de pretemporada no proporcionan un reflejo completo del rendimiento de un coche en competición, Wolff ha admitido sentirse ‘un poco preocupado’. Señaló que el equipo debería ser teóricamente ‘dos segundos más rápido que todos los demás’, reflejando su encomiable rendimiento en Las Vegas el año anterior. La falta de rendimiento del equipo ha llevado a Wolff a cuestionar si el equipo se ha ajustado con éxito a las diversas condiciones climáticas o si, inadvertidamente, han tomado un rumbo equivocado en sus estrategias de prueba.
En un intento por explicar el sorprendente rendimiento, Wolff sugirió que una estrategia particular implementada el día anterior puede haber fallado, lo que llevó a resultados por debajo de lo esperado. También admitió que el objetivo del equipo en 2025 ha sido construir ‘un coche que brinde más confianza’, abordando efectivamente la crónica falta de equilibrio que los pilotos Russell y Lewis Hamilton lamentaron en 2024.
A pesar de los contratiempos, Wolff sigue siendo optimista, afirmando que el coche Mercedes W16 ‘parece estar un pequeño paso adelante’ en comparación con el modelo del año pasado. Sin embargo, admitió incertidumbres en torno a las cargas de combustible. Apreció las impresionantes actuaciones de Norris y Sainz, pero señaló que las condiciones ‘no eran en absoluto representativas’.
Con solo un día de pruebas restantes antes del inicio de la temporada 2025 en Australia, la presión está aumentando para Mercedes. La dirección del equipo y los aficionados esperan respuestas sobre el rendimiento misteriosamente deficiente en Baréin. Los próximos días serán, sin duda, críticos para determinar si Mercedes puede recuperar su dominio perdido.