Nissan anunció este viernes que está revisando su estrategia para mantener la producción en los Estados Unidos, tras los aranceles impuestos el jueves por EE. UU. al sector automotriz.
La compañía indica que la producción del Nissan Rogue «se mantendrá en la fábrica de Smyrna en Tennessee, EE. UU., con el fin de mantener la producción en los Estados Unidos, exenta de los nuevos aranceles».
Sin embargo, la marca japonesa anunció que ha suspendido «los pedidos para el Infiniti QX50 y QX55», modelos producidos en México para los Estados Unidos, pero continuará la producción de estos dos modelos para otros mercados.
Cabe destacar que Nissan anunció a finales de 2024 un plan de reducción de costos que incluye la eliminación de nueve mil empleos a nivel mundial y la reducción de la capacidad de producción en un 20%.
Además, en 2024, aproximadamente el 30% de las ventas globales de Nissan se realizaron en los Estados Unidos, con 924,000 vehículos vendidos, pero de este total, solo 524,900 provienen de sus fábricas en América del Norte, siendo el 43% restante importado, principalmente de Japón y México.