Stellantis anunció este miércoles que logró un beneficio neto de 5.5 mil millones de euros en 2024, lo que representa una disminución del 70% en comparación con los 18.6 mil millones de euros registrados en el año anterior.
En un año marcado por “desafíos significativos”, que terminó con la salida del ex CEO Carlos Tavares, el grupo automotriz reportó ingresos netos de 156.9 mil millones de euros, una caída del 17% respecto a 2023, con volúmenes de pedidos disminuyendo un 12% en base consolidada debido a brechas temporales en el suministro de productos, así como a iniciativas de reducción de inventario completadas.
Stellantis también anunció que los inventarios totales al 31 de diciembre de 2024 se redujeron en un 18% o 268,000 unidades en comparación con el año anterior, incluyendo una reducción del 20% en el stock de concesionarios en EE. UU. a 304,000 unidades, superando el objetivo previamente comunicado de 330,000 unidades.
En un comunicado, el presidente interno de la empresa, John Elkann, reconoció que 2024 fue “un año de fuertes contrastes para la empresa, con resultados por debajo de nuestro potencial, logramos hitos estratégicos importantes. Notablemente, comenzamos el lanzamiento de nuevas plataformas y productos multi-energía, un proceso que continuará en 2025, iniciamos la producción de baterías EV a través de nuestras empresas conjuntas, y lanzamos la asociación Leapmotor International”.
Para 2025, John Elkann dejó claro que está “firmemente enfocado en ganar participación de mercado y mejorar el rendimiento financiero a medida que avanza el año 2025”. Para lograr esto, el grupo automotriz lanzará 10 nuevos productos a lo largo de este año, así como avanzará en Inteligencia Artificial, que la marca dice que es “esencial para la transformación digital del Grupo”.
En cuanto al proceso de nombramiento de un nuevo CEO permanente para reemplazar a Carlos Tavares, Stellantis confirmó que el proceso “está progresando bien y se completará en la primera mitad de 2025”.