Lewis Hamilton enfrentó un momento tumultuoso en el Gran Premio de Arabia Saudita, terminando en séptimo lugar y mostrando claras señales de frustración con su desempeño y su nuevo equipo. Después de una victoria notable en la carrera de sprint en China hace apenas un mes, el siete veces campeón del mundo parecía estar luchando por adaptarse a su nuevo coche de Ferrari F1, llegando incluso a mencionar la necesidad de un «trasplante de cerebro». El compañero de equipo de Hamilton, Charles Leclerc, logró hacerse con el tercer lugar en el mismo coche, lo que subrayó aún más las dificultades de Hamilton.
Durante una breve entrevista de 32 segundos después de la carrera, Hamilton no se contuvo al expresar su decepción, afirmando que nunca se sintió cómodo durante la carrera, ni siquiera por un segundo. Cuando se le preguntó sobre los desafíos de conducir el coche, Hamilton admitió sin rodeos que no se podía culpar al rendimiento del coche, reconociendo que el coche tenía el potencial para asegurar un lugar en el podio.
El jefe del equipo Ferrari, Fred Vasseur, insinuó las luchas de Hamilton, sugiriendo que la adaptación al nuevo equipo y coche podría estar planteando desafíos para el experimentado piloto. Vasseur enfatizó la importancia de la confianza en el coche y en uno mismo, especialmente cuando todo es nuevo y desconocido.
Mientras Hamilton navega por un mal momento en su carrera con Ferrari, los aficionados y expertos están ansiosos por ver cómo el piloto campeón superará estos obstáculos y volverá a lo más alto en las próximas carreras.