El mundo de la Fórmula 1 fue testigo de un giro inesperado en Bahréin, ya que Dmitry Mazepin, un oligarca ruso y ex presidente de Uralkali, el patrocinador principal de Haas, fue visto en el paddock. Esta visita se produjo a pesar de que Mazepin se encuentra bajo sanciones de la UE y del Reino Unido debido a sus conexiones con el presidente Vladimir Putin.
Mazepin, padre de una mitad de la alineación de pilotos de Haas, estuvo anteriormente asociado con el equipo a través de su presidencia de la empresa rusa de fertilizantes de potasa Uralkali. Esta empresa tenía el patrocinio principal del equipo Haas en 2021. Las sanciones contra Mazepin fueron iniciadas en medio de las agresivas acciones militares de Rusia y restringen su movimiento a través de los territorios de la UE, además de congelar sus activos en bancos de la UE.
Sin embargo, estas sanciones no se aplican a Bahréin, donde Mazepin fue visto en el paddock de F1. Si bien su visita a la unidad de hospitalidad de Mercedes levantó cejas, se confirmó que no estaba allí como invitado del equipo ni del equipo Alpine, con quienes comparte una conexión histórica a través del jefe de equipo Oli Oakes. Cabe destacar que Mazepin junior había competido anteriormente para la escudería Hitech de Oakes en categorías juveniles.
El pase de acceso de Mazepin al paddock, que no fue solicitado por ningún equipo de F1, la FIA, Fórmula 1 o los promotores del Circuito Internacional de Bahréin, está bajo escrutinio. Se ha sugerido que un ‘pase rotativo’, que no requiere la aprobación previa de invitados, fue la ruta para su acceso. Sin embargo, los detalles sobre la emisión de este pase aún están bajo investigación.
Esta visita sorpresa se produce tras la resolución de una disputa legal entre Haas y Uralkali. El conflicto surgió hace tres años tras su separación, con Uralkali exigiendo un reembolso de la tarifa de $13 millones pagada a Haas por la temporada de F1 de 2022. Sin embargo, Haas retuvo la tarifa de patrocinio por el período anterior a la terminación legal del contrato.
Un veredicto claro sobre el fallo de arbitraje reveló que Haas no fue encontrado en violación del contrato como lo afirmaba Uralkali, ni se ordenó a Haas pagar compensación a Uralkali. El panel dirigió a Haas a reembolsar solo la parte de la tarifa de patrocinio relacionada con el tiempo después de que el contrato fue legalmente finalizado.
Este incidente ha añadido una capa intrigante a la emocionante temporada de F1 2022. A medida que continúan las investigaciones, queda por ver qué implicaciones puede tener la inesperada aparición de Mazepin en la escena internacional de las carreras. Mantente atento mientras seguimos esta cautivadora historia de oligarcas, sanciones y deportes de motor a alta velocidad.