Los pilotos de Fórmula 1 expresan frustración por las tácticas del equipo en el Gran Premio de Mónaco
En una carrera de alto riesgo en el Gran Premio de Mónaco, los pilotos de Fórmula 1 Alex Albon y Carlos Sainz manifestaron su descontento con las estrategias del equipo a pesar de asegurar un doble podio para Williams. La maniobra estratégica, que involucró a Racing Bulls y luego a Williams, desató controversia sobre la manipulación del ritmo y generó preocupaciones sobre el futuro de las carreras en circuitos desafiantes como Mónaco, conocido por sus limitadas oportunidades de adelantamiento.
Albon expresó su decepción por la necesidad de tales tácticas, mientras que Sainz reconoció la efectividad de la estrategia para asegurar puntos, aunque con reservas sobre el método. Los Racing Bulls iniciaron la táctica controvertida, con una desaceleración deliberada de un compañero que estaba detrás (Liam Lawson en el caso de Racing Bulls) para apoyar a aquellos que estaban detrás y crear un espacio para el líder, Isack Hadjar. Este movimiento estratégico permitió a Hadjar realizar paradas en boxes sin el riesgo de perder posiciones, frustrando a competidores como Albon, pero resultando finalmente ventajoso para Williams.
Después de la carrera, Albon comentó: «No me gustó, no creo que a Carlos le gustara tampoco. No es así como queremos correr.» A pesar de la insatisfacción, ambos pilotos reconocieron la necesidad estratégica en la intensa competencia. Sainz describió la conducción de Lawson como un intento de «manipular el ritmo», contribuyendo a que Williams terminara 9º y 10º para asegurar puntos cruciales.
Si bien Williams ha mostrado promesas con Albon logrando una 5ª posición en tres ocasiones esta temporada, el equipo enfrenta decepciones a medida que la batalla por la mitad inferior del top 10 se intensifica. Sainz destacó el cambio de perspectiva, señalando que lo que alguna vez fue un logro significativo para Williams ahora los deja frustrados, enfatizando el impulso del equipo por la mejora continua.
A medida que los pilotos reflexionan sobre el Gran Premio de Mónaco, la atención se centra en mantener el impulso y adaptar las estrategias para los próximos desafíos, siendo Barcelona un conjunto diferente de obstáculos. La intensa competencia y los dilemas estratégicos continúan moldeando el dinámico panorama de las carreras de Fórmula 1, manteniendo a los aficionados y a los equipos al borde de sus asientos a medida que avanza la temporada.