Nissan, Uber y Wayve han firmado un memorando de entendimiento para el desarrollo de robotaxis, con un programa piloto programado para su implementación en Japón a finales de este año. La iniciativa incluye la integración de la nueva generación del Nissan Leaf, equipado con el sistema de conducción autónoma Wayve AI Driver en la plataforma de Uber, marcando un paso significativo para la aplicación de esta tecnología en los servicios de movilidad urbana.
La colaboración, como se mencionó, comienza en Japón, marcando la primera asociación de Uber en ese país en el campo de la conducción autónoma, y es parte de una estrategia global que anticipa la expansión de los servicios de robotaxi a varias ciudades, incluyendo Londres. Desde un punto de vista técnico, el sistema de conducción autónoma de Wayve se integrará en el Nissan Leaf y estará conectado a la infraestructura digital de Uber. En la fase inicial, los vehículos operarán con un operador de seguridad a bordo, asegurando la supervisión humana mientras se valida la tecnología en condiciones del mundo real.





La operación se lanzará a través de un socio de taxi con licencia en Japón, que aún está en fase de selección, y en coordinación con las autoridades locales. La implementación en Tokio, la capital japonesa, presenta desafíos significativos, a saber, la alta densidad de tráfico, la complejidad de la señalización y el intenso flujo peatonal, características que hacen de la ciudad un entorno particularmente exigente para los sistemas de conducción autónoma.
El conductor AI de Wayve se destaca por su enfoque basado en el aprendizaje continuo a partir de datos del mundo real, eliminando la necesidad de mapas de alta definición, lo que facilita la adaptación a nuevos contextos y la expansión a diferentes mercados/países. Este acuerdo fue formalizado por los altos ejecutivos de las tres empresas: Ivan Espinosa de Nissan, Dara Khosrowshahi de Uber y Alex Kendall de Wayve, quienes resaltaron la experiencia acumulada en Japón desde principios de 2025 y enfatizaron la importancia de una implementación gradual y responsable.







