Después de las recientes noticias sobre su posible entrada en la Fórmula 1 con su propio equipo, BYD regresa al centro de atención con dos posibilidades que destacan su impresionante crecimiento actual y la dinámica de expansión global. Según noticias reportadas por Bloomberg, la marca china podría estar considerando la construcción de una fábrica de automóviles en Canadá, una posibilidad que surge tras las negociaciones entre los dos países, que también llevaron a una exención arancelaria para un número limitado de vehículos eléctricos importados desde China.
El gobierno canadiense, obviamente, preferirá el establecimiento de una joint venture entre el fabricante chino y un socio local, pero para Stella Li, Vicepresidenta de BYD, esa «posibilidad puede no ser viable», ya que el fabricante preferirá asumir toda la responsabilidad del proyecto. Por otro lado, el gigante chino también está considerando la adquisición de un fabricante occidental ya establecido, tal como lo hizo su compatriota Geely con Volvo y Lotus, por ejemplo, aprovechando potencialmente la experiencia acumulada y las dificultades enfrentadas por los fabricantes estadounidenses y europeos, pero también japoneses.
«Estamos abiertos a todas las oportunidades que surjan. Aunque actualmente no hay negocios en marcha, la empresa está evaluando posibles activos. Veremos qué es lo más ventajoso para nosotros», comentó Stella Li. Si se confirman las diversas posibilidades, BYD podría terminar con una nueva fábrica en América del Norte, tomando el control de un fabricante ya establecido y también compitiendo en la disciplina más exigente del automovilismo. El futuro lo dirá.











