Renault ha tenido un centro industrial en Le Mans desde 1969, para la producción de varios componentes, especialmente piezas mecánicas, que suministra a diversas marcas y casi todos los modelos del grupo francés. Fue esta unidad industrial, enfocada en los sistemas y tecnologías esenciales para la electrificación del automóvil, la que la marca del diamante eligió para fabricar hasta 600 drones militares por año para Turgis Gaillard, una empresa del sector aeroespacial y de defensa.
La información, confirmada por la propia Renault, demuestra el interés de la industria automotriz en participar en el programa de refuerzo militar promovido por la Unión Europea (UE), que ganó un impulso significativo tras el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, aunque la marca francesa asegura que no tiene intención de asumir un papel destacado en el sector de defensa. No obstante, el acuerdo con Turgis Gaillard recibió el apoyo de los trabajadores de la marca Billancourt.
Muy recientemente, Emmanuel Macron, el presidente francés, habló sobre la importancia de reforzar rápidamente las capacidades militares del país, debido al momento actual de significativa inestabilidad en varias regiones del mundo, una situación exacerbada tanto por la invasión de Ucrania por parte de Rusia como por el interés de Trump en comprar Groenlandia. Francia planea invertir alrededor de 36.5 mil millones de euros en defensa para 2030, y las primeras noticias sobre la posibilidad de que Renault produzca drones en Le Mans se publicaron solo unos días después.

La participación de Renault en esta tarea, según la empresa francesa, está respaldada tanto por sus competencias técnicas y tecnológicas como por su capacidad para producir este equipamiento a gran escala y con calidad, dentro de los plazos requeridos. Tres fabricantes de automóviles, o proveedores de componentes, como Valeo, Valmet y Schaeffler, están cada vez más activos en la industria de defensa, un sector que también interesa a Bosch y ZF.
Renault, en Le Mans, emplea a unos 1,500 empleados y produce componentes para chasis y sistemas de frenado, a saber, discos y tambores – aproximadamente 1.3 millones de componentes por año. El fabricante francés también tiene una historia en el sector militar, habiendo, por ejemplo, construido el tanque FT que participó en la Primera Guerra Mundial a partir de 1917, y también participó en combates durante la Segunda Guerra Mundial.








