La frustración de Oliver Rowland se desborda mientras Nissan lucha en condiciones húmedas – ¡Un llamado a un cambio urgente!
En una impresionante demostración de perseverancia, el actual campeón del mundo de Fórmula E, Oliver Rowland, ha desatado una exigente demanda para que Nissan reforme su rendimiento en medio de un preocupante patrón de fracasos en clima húmedo. El E-Prix de Miami marcó un desalentador punto de inflexión para Rowland, quien sorprendió al no conseguir ningún punto por primera vez esta temporada, destacando un problema persistente que sigue afectando al equipo.
Las pistas empapadas se han convertido en una némesis para Nissan, con Rowland y su compañero de equipo Norman Nato enfrentando severos desafíos cada vez que se abren los cielos. Las desventuras de Rowland estuvieron a la vista durante el reciente evento en Miami, donde luchó de principio a fin. Después de clasificar en un decepcionante 14º lugar, logró escalar hasta el 12º puesto, dejando a aficionados y analistas cuestionando las capacidades del equipo.
Desde el momento en que comenzaron las sesiones de práctica, Rowland sintió que algo iba mal. «Me preguntaba si tenía un problema con el neumático delantero,» lamentó, revelando la profundidad de su frustración. La incertidumbre lo dejó sin la confianza necesaria para afrontar el circuito de manera efectiva, lo que llevó a un fin de semana de carrera que describió como «una porquería.» La reflexión sincera de Rowland sobre su rendimiento expuso las grietas en la estrategia de Nissan, ya que admitió, «me perdí un poco con el coche.»
Esta última carrera ha reavivado una tormenta de críticas dirigidas a la gestión de Nissan en condiciones húmedas, un problema que ha persistido durante más de un año. Los resultados hablan por sí mismos: el equipo debe actuar de manera decisiva para abordar esta deficiencia evidente. La apasionada súplica de Rowland por mejoras resuena con los sentimientos de muchos aficionados que exigen ver un enfoque más competitivo del equipo mientras navegan por los elementos impredecibles de las carreras.
A medida que avanza la temporada de Fórmula E, la presión sobre Nissan aumenta para entregar resultados que coincidan con sus ambiciosas aspiraciones. Con Rowland al mando, el llamado al cambio no es solo una súplica, es un grito de unión para un equipo desesperado por recuperar su estatus entre la élite. ¿Se levantará Nissan a la ocasión y rectificará estos problemas, o seguirán las luchas de Rowland manchando su reputación? El mundo del automovilismo está observando de cerca, y el tiempo corre para que Nissan cambie la situación.








