Revolución en la F1: ¡Problema de porpoising prohibido para siempre!
El panorama de la Fórmula 1 está a punto de experimentar una transformación dramática, ya que el espectro inquietante del porpoising, que plagó la temporada 2022, es oficialmente declarado muerto y enterrado. Los datos técnicos, las declaraciones oficiales y las pruebas iniciales en pista indican que la nueva generación de coches, que debutará en 2026, promete estar libre de la inestabilidad vertical turbulenta que una vez causó estragos en múltiples equipos.
La FIA, junto con ingenieros y pilotos, se ha unido en un consenso innovador: los cambios estructurales en aerodinámica y suelos han sido meticulosamente diseñados para erradicar el fenómeno del porpoising de una vez por todas. Este cambio radical en la filosofía aerodinámica es un cambio de juego.
Desde 2022 hasta 2025, los equipos dependían de túneles de Venturi profundos en el suelo para generar carga aerodinámica, lo que los hacía altamente sensibles a la altura del suelo. Pero en 2026, esta filosofía obsoleta será desechada. Los nuevos coches contarán con un suelo predominantemente plano que se extiende desde la parte delantera hasta el difusor, que ha sido significativamente ampliado. Esta revolución en el diseño permitirá la generación de carga aerodinámica a través de las superficies superiores, eliminando la necesidad de alturas de conducción peligrosamente bajas.
Este cambio monumental interrumpe drásticamente el ciclo que anteriormente desencadenaba el porpoising: el descenso del coche hacia la pista provocaría un aumento repentino de la carga aerodinámica, seguido de un colapso en el flujo aerodinámico, pérdida abrupta de agarre y, en última instancia, un rebote hacia arriba. La FIA ha admitido abiertamente que permitir que los coches bajaran por debajo de la altura ideal en 2022 fue un error colectivo. Sin embargo, aseguran a los aficionados que han aprendido de esta experiencia al redactar las nuevas regulaciones.
Nikolas Tombazis, el director de monoplazas de la FIA, afirmó con confianza: “Creemos que es muy poco probable que haya características similares debido a un suelo mucho más plano. La carga aerodinámica ya no aumenta de manera tan dramática cuando el coche desciende, lo que debería reducir la probabilidad de porpoising.”
Reflexionando sobre los errores de cálculo de 2022, Tombazis añadió: “El hecho de que la altura ideal de los coches cayera tanto fue un fallo en las regulaciones. Se volvió dolorosamente obvio demasiado cerca del inicio del campeonato. Ojalá hubiéramos podido hacerlo mejor.”
Las pruebas de pretemporada en Barcelona solo han reforzado esta perspectiva optimista. Después de acumular más de tres mil vueltas entre todos los equipos, ninguno reportó signos de rebote aerodinámico. Mercedes, que antes era el más afectado por este problema, completó más de 500 vueltas en su nuevo coche sin un indicio del problema. George Russell, el piloto estrella del equipo, confirmó este prometedor desarrollo, afirmando: “El coche se siente bien, sin problemas importantes, sin porpoising. Esta es una noticia fantástica para todos.”
A pesar de los comentarios positivos, la FIA se mantiene cautelosamente optimista, reconociendo que las nuevas regulaciones a veces pueden producir efectos secundarios inesperados. El enfoque ahora se desplaza hacia los próximos desafíos de 2026, que incluyen sistemas de gestión de energía mucho más exigentes, aerodinámica activa con alas ajustables, cargas de giro reducidas y una adaptación significativa al nuevo equilibrio entre la potencia eléctrica y la térmica.
En resumen, el amanecer de una nueva era en la Fórmula 1 está sobre nosotros, ya que los equipos se preparan para una temporada libre de las frustraciones del porpoising. ¡Abróchense los cinturones, porque el futuro de las carreras se ve más brillante que nunca!








