La racha histórica de M-Sport se estrella y se quema en la catástrofe de Monte Carlo
En un giro sorprendente de los acontecimientos, la notable racha de 24 años de M-Sport en la obtención de puntos de fabricantes llegó a un abrupto y desalentador final en el Rally de Monte Carlo. El icónico equipo Ford, un pilar en el mundo del rally desde el amanecer del milenio, sufrió un golpe devastador que resonó con los fantasmas de leyendas pasadas como Colin McRae y Carlos Sainz, quienes vieron sus aspiraciones desvanecerse por última vez en 2001 en el Rally GB.
El fin de semana de Monte Carlo se convirtió en una pesadilla para los pilotos Josh McErlean y Jon Armstrong, ambos de los cuales enfrentaron retiros tempranos que dejaron a los aficionados y miembros del equipo atónitos. El rally de McErlean ya había estado plagado de infortunios, llevando a retiros tanto el jueves como el viernes. Pero fue el domingo cuando la situación se convirtió en un desastre mientras luchaba contra las traicioneras condiciones. En un momento desgarrador, McErlean perdió el control de su vehículo en la penúltima etapa, subvirando hacia una implacable barrera Armco. “Nos atrapó el barro y subviramos hacia un Armco,” lamentó un desanimado McErlean. “Lo siento por todo el equipo; ha sido un desastre de fin de semana.” El choque destrozó la esquina frontal izquierda de su coche, dejándolo inadecuado para más competición, a pesar de su valiente intento de llevarlo a la línea de meta.
En marcado contraste, el rendimiento de Armstrong había generado inicialmente esperanza. Incluso logró marcar el tercer tiempo más rápido el jueves por la noche, colocándolo temporalmente en tercer lugar general. Sin embargo, el destino no sería amable, y él también sucumbió a la mala suerte, retirándose temprano en la misma etapa traicionera que reclamó a McErlean.
Sumándose a las penas, Grégoire Munster enfrentó una falla técnica que lo obligó a retirar su Ford Puma Rally1 durante la sección de carretera del domingo. Aunque no estaba registrado para puntos de fabricante, su salida subrayó un día de desesperación para todo el equipo M-Sport.
Esta salida catastrófica en Monte Carlo no solo marca el final de una era significativa para M-Sport, sino que plantea serias preguntas sobre las perspectivas futuras del equipo en el altamente competitivo mundo del rally. ¿Se levantarán de las cenizas de esta desventura, o es este el comienzo de una lucha más profunda? Solo el tiempo lo dirá, pero una cosa es segura: el mundo del rally estará observando de cerca mientras M-Sport intenta recuperar su antigua gloria.








