Lewis Hamilton, el siete veces Campeón del Mundo, enfrentó incomodidad durante el Gran Premio de China, según lo declarado por el ex piloto Juan Pablo Montoya. Montoya describió a Hamilton como visiblemente incómodo en su Ferrari, sugiriendo que el piloto británico carecía de confianza en el rendimiento del coche. A pesar de esta lucha inicial, Montoya expresó optimismo sobre el potencial de Hamilton una vez que se acostumbre a la nueva maquinaria, previniendo un futuro brillante tanto para el piloto como para el equipo.
Hamilton aseguró su primer P1 en colores de Ferrari al conseguir la pole position y la victoria en el Sprint en el Circuito Internacional de Shanghai. Sin embargo, tanto Hamilton como su compañero Charles Leclerc enfrentaron descalificación debido a infracciones técnicas después de finalizar el Gran Premio principal en quinto y sexto lugar.
Montoya analizó imágenes de Hamilton y notó signos de subviraje, indicando que la maniobrabilidad del coche no era óptima para el piloto. Señaló que Hamilton parecía dudoso y carecía de confianza en la capacidad del coche para girar de manera efectiva, lo que llevó a un estilo de conducción cauteloso.
Mirando hacia adelante, Montoya predijo que con el tiempo y ajustes, Hamilton y Ferrari encontrarían el éxito juntos. Enfatizó la importancia de que Hamilton se sienta cómodo en el coche para liberar su máximo potencial en la pista. Montoya destacó el enfoque del equipo en mejorar el rendimiento del coche para adaptarse al estilo de conducción de Hamilton, trazando paralelismos con asociaciones exitosas como la estrategia de Red Bull con sus pilotos.
El próximo Gran Premio de Japón presenta un nuevo desafío para Hamilton y Ferrari, ya que buscan ajustar el coche para coincidir con las preferencias del piloto. Las ideas de Montoya iluminan las complejidades de la dinámica piloto-coche en la Fórmula 1 y la búsqueda continua de la excelencia en el deporte.